¡Sheinbaum despide su debut presidencial con fuegos artificiales y tropiezos!

¡Un año atrás, el pulso de México latió al unísono con Claudia Sheinbaum! La candidata de Morena, esa fuerza oficialista, juró como presidenta para el sexenio 2024-2030 en una sesión electrizante del Congreso. Flanqueada por su mentor y compañero de trinchera, Andrés Manuel López Obrador, y ahogada en un mar de vivas —»¡Presidenta! ¡Presidenta!»—, se ciñó la banda tricolor, se erigió como la pionera femenina en el mando supremo y juró perpetuar esa epopeya que su bando bautiza como «cuarta transformación».

Hoy, en este miércoles de balances agridulces, Sheinbaum marca su debut anual con luces y sombras danzando en el horizonte. De un flanco, su arrastre en las preferencias sigue imponente —aun si resbaló del 80% al 70% de respaldo entre febrero y agosto, según el pulso de Buendía & Márquez para El Universal— y domina con holgura las dos cámaras para impulsar su ruta parlamentaria. Del otro, pese a que los datos gubernamentales pintan una merma general en la brutalidad, como los homicidios intencionales, las balaceras han estallado en focos rojos como Sinaloa, azotado por la fiereza de clanes del narco; y un abrumador 63,2% de la gente confiesa temblar de miedo en su propio rincón urbano, revelóel Inegi en su diagnóstico de julio.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*