Morelos en Alerta Hidrológica: Presas al Borde del 90% de Capacidad por Temporada de Lluvias Intensa, Advierte CEAGUA

Cuernavaca, Morelos, se prepara para un cierre de temporada de lluvias con presas embalses al límite de su aforo, gracias a las precipitaciones abundantes que han revitalizado los cuerpos de agua estatales. La Comisión Estatal del Agua (CEAGUA) reportó este 2 de noviembre de 2025 que la mayoría de las principales presas superan el 80% de su capacidad, con algunas rozando el 93%, lo que augura un «buen temporal» para el sector agrícola, pero también exige vigilancia constante para evitar desbordamientos.

Niveles Críticos: De la Sequía a la Abundancia en Meses

El panorama hidrológico en Morelos ha dado un giro drástico en los últimos meses. Al inicio de la temporada de lluvias en junio, las presas apenas alcanzaban el 60% de su capacidad total, un nivel preocupante que amenazaba con sequías prolongadas en valles agrícolas clave. Sin embargo, las tormentas intensas de julio a octubre —impulsadas por fenómenos como el monzón mexicano— han elevado los almacenamientos de manera acelerada. Hoy, el promedio estatal ronda el 85%, con picos notables: la presa Cayehuacán en Axochiapan lidera con un impresionante 93%, seguida por la El Bosque en Tepoztlán al 89% y la Infiernillo en Jojutla al 87%.

Javier Bolaños Aguilar, titular de CEAGUA, destacó en su actualización semanal: «Los niveles están entre un 80% y un poco más de 90% de su capacidad total, lo que garantiza un buen temporal para el campo». Esta recuperación no solo alivia la presión sobre el abasto urbano —que depende en un 40% de estos embalses—, sino que asegura riego para cultivos como caña de azúcar, arroz y maíz, vitales para la economía morelense que genera miles de empleos rurales.

Beneficios para el Campo y la Economía: Un Alivio Bienvenido

Para los productores agrícolas de Morelos, esta noticia es un bálsamo tras años de escasez. «Con estos volúmenes, podemos extender la siembra de invierno sin temor a cortes de agua», comentó un representante de la Unión de Cañeros a El Sol de Cuernavaca, enfatizando cómo el llenado óptimo podría incrementar la producción en un 20-30% para la próxima cosecha. CEAGUA estima que el «buen temporal» beneficiará directamente a 15 mil hectáreas irrigadas, inyectando millones de pesos en la cadena agroalimentaria y estabilizando precios de alimentos básicos en mercados locales.

Además, el exceso de agua podría recargar acuíferos subterráneos, combatiendo la sobreexplotación que ha bajado el nivel freático en un metro anual en zonas como Cuautla. Sin embargo, Bolaños subrayó que, aunque no hay alertas rojas inmediatas, se esperan más lluvias residuales en noviembre, lo que podría empujar algunas presas al 100%.

Monitoreo Intensificado: Prevención Ante Posibles Desbordes

A pesar del optimismo, CEAGUA no baja la guardia. La dependencia ha activado protocolos de monitoreo 24/7 en colaboración con la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDyS) y Protección Civil estatal, incluyendo sensores en tiempo real y simulacros de evacuación en comunidades ribereñas. «No representan un riesgo inminente, pero estamos preparados para maniobras de desfogue controlado si es necesario», aseguró Bolaños, recordando que en 2023 un desborde menor en la presa Santa Rosa causó inundaciones leves en Emiliano Zapata.

Expertos hidrológicos consultados por OEM coinciden: con el cambio climático intensificando patrones erráticos de lluvia, eventos como este resaltan la necesidad de invertir en infraestructura resiliente, como ampliaciones de canales de derivación y reforestación en cuencas altas. El gobierno de Morelos, bajo el mando de la gobernadora Margarita González Saravia, ha destinado 50 millones de pesos adicionales para mantenimiento de presas este trimestre, priorizando las más críticas.

Hacia un Noviembre Húmedo: Pronósticos y Recomendaciones

El Servicio Meteorológico Nacional prevé chubascos dispersos hasta mediados de noviembre, lo que podría llevar a los embalses al tope absoluto. Para la población, CEAGUA emite recomendaciones básicas: evitar zonas de riesgo durante tormentas, reportar anomalías vía la línea 800-CEAGUA-1 y ahorrar agua pese a la abundancia temporal. «Esta es una bendición, pero la sostenibilidad depende de todos», concluyó Bolaños.

En un estado donde el agua es oro líquido, el casi desborde de las presas de Morelos no solo cierra un ciclo húmedo exitoso, sino que invita a reflexionar sobre la gestión equitativa de recursos en tiempos de extremos climáticos. Mientras los agricultores siembran con esperanza, las autoridades vigilan el horizonte, listas para convertir la abundancia en progreso duradero.

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