
El 4 de noviembre de 2025, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue víctima de un acoso sexual flagrante mientras realizaba un breve recorrido a pie por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, cerca del Palacio Nacional. El incidente ocurrió alrededor de las 18:00 horas, cuando Sheinbaum se dirigía a una reunión en la Secretaría de Educación Pública (SEP) y saludaba a un grupo de personas en la calle República de Argentina. Aprovechando la cercanía de la mandataria con la multitud, un hombre se acercó por su espalda, la abrazó sin consentimiento, la besó en la mejilla y le tocó los pechos, en un acto que duró apenas segundos pero que fue captado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales.
Sheinbaum, quien inicialmente no se percató de la gravedad del hecho debido a la distracción del momento —»estaba hablando con mucha gente»—, describió al agresor como «totalmente alcoholizado, no sé si drogado» una vez que revisó las grabaciones. Mantuvo la compostura y respondió con serenidad al ser apartada por su equipo de seguridad, diciendo: «Nos tomamos la foto, no te preocupes». Sin embargo, el suceso generó indignación inmediata en la sociedad, políticos y organizaciones feministas, quienes lo condenaron como un ejemplo de la cultura machista persistente en el país y un recordatorio de la vulnerabilidad cotidiana de las mujeres ante el acoso callejero. Según datos del Inegi de 2024, el 15.5% de las mujeres mexicanas han experimentado acoso sexual, manoseo o exhibicionismo, cinco veces más que los hombres (3.2%).
El hombre arrestado: Uriel Rivera Martínez
El responsable fue identificado como Uriel Rivera Martínez, un hombre de 33 años, de complexión delgada (1.60 m de altura), tez morena y cabello corto negro. Vestía una camiseta blanca, pantalón y zapatos negros al momento de la detención. Fuentes oficiales indican que el agresor no solo acosó a Sheinbaum, sino que minutos después cometió actos similares contra otras dos mujeres en la misma zona: una en el cruce de Bolívar y Tacuba, y otra en el callejón Condesa, entre Tacuba y 5 de Mayo. Esto facilitó su rápida localización por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal.
Rivera Martínez fue arrestado esa misma noche, a las 21:00 horas, tras ser reconocido por una de las víctimas. Fue remitido inmediatamente a la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales de la Ciudad de México (en la colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc), donde se le leyeron sus derechos constitucionales y se investiga su posible relación con los tres casos bajo el artículo 179 del Código Penal de la CDMX, que tipifica el acoso sexual como delito con penas de hasta cinco años de prisión. La jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, confirmó la detención en su cuenta de X y enfatizó: «Si tocan a la presidenta, nos tocan a todas. En esta ciudad el acoso no tiene cabida».
Respuesta de Sheinbaum y repercusiones
Al día siguiente, durante su conferencia matutina del 5 de noviembre, Sheinbaum anunció que presentó una denuncia formal (querella) ante la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX), firmándola personalmente sin privilegios. «Si no presento yo denuncia, ¿en qué condición se quedan todas las mujeres mexicanas? Si esto le hacen a la presidenta, ¿qué va a pasar con todas las jóvenes mujeres de nuestro país?», cuestionó, subrayando que actuaba «no solo como presidenta, sino como mujer, en representación de todas las mexicanas». Insistió en que «nuestro espacio personal nadie lo puede vulnerar» y llamó a erradicar estos episodios de violencia de género.
El incidente también expuso fallas en el esquema de seguridad de la mandataria: pese a la presencia de la Ayudantía Presidencial (grupo de escoltas), nadie intervino de inmediato, lo que generó críticas de expertos en seguridad. La Secretaría de las Mujeres (Semujeres) emitió un comunicado condenando el acto y recordando que «ninguna mujer está exenta de vivir acoso sexual», mientras que la bancada de Morena en el Congreso local expresó solidaridad con Sheinbaum y demandó cero tolerancia a la misoginia.
Hasta el 7 de noviembre, las investigaciones continúan para determinar la situación jurídica de Rivera Martínez y confirmar su participación en los casos. El suceso ha reavivado el debate nacional sobre la protección de las mujeres en espacios públicos y la necesidad de fortalecer protocolos contra la violencia de género.
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