La Selección Mexicana tendrá, en su tercera Copa del Mundo como local, el gran desafío de acabar con las dudas y al menos igualar sus mejores actuaciones en casa: el sexto lugar de 1970 y 1986.
El equipo de Javier “Vasco” Aguirre inaugurará el Mundial el próximo jueves ante Sudáfrica en el Estadio Azteca. Un triunfo es obligatorio para liderar el Grupo A y mantener el apoyo de su afición al menos hasta los octavos de final.
A pesar del enorme crecimiento del fútbol mexicano desde 1970, entre especialistas y aficionados predomina la idea de que repetir un sexto lugar en un torneo de 48 selecciones es una misión complicada.
1970: Sexto lugar entre 16. Una gran actuación Hace 56 años, México vivía el final del “Milagro Mexicano”. Con una liga local poco conocida, el Tri logró su primera victoria mundialista en casa: terminó segundo en fase de grupos (dos triunfos y un empate) y cayó en cuartos ante Italia (4-1). Ese resultado lo colocó en un meritorio sexto lugar.
Fue el primer Mundial a color, con tarjetas amarillas y rojas, y sustituciones permitidas.
1986: A un paso de las semifinales Tras el terremoto de 1985, México organizó su segundo Mundial. Con Hugo Sánchez como estrella en Europa, el Tri dominó su grupo y eliminó a Bulgaria en octavos. En cuartos llegó a penales ante Alemania y se quedó a las puertas de las semifinales.
2026: Aguirre y una generación austera Hoy llega con un plantel sin grandes estrellas, pero con 14 jugadores en el extranjero. Entre lesiones y falta de ritmo, el ambiente es de pesimismo. Sin embargo, la localía y la continuidad en Mundiales desde 1994 obligan a soñar con superar dieciseisavos, octavos y cuartos.
A esto se suma el descontento social: marchas por desaparecidos, feminicidios, inseguridad, crimen organizado, obras inconclusas y precios que complican que la gente asista a los partidos.
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