A pesar del exhorto del Gobierno federal para levantar el paro, los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ratificaron que mantendrán e intensificarán la huelga indefinida iniciada el pasado lunes en la Ciudad de México, con la que exigen aumentos salariales, mejoras laborales y reformas al sistema de pensiones.
La postura del magisterio llega tras un fin de semana de tensiones. El jueves pasado, las autoridades propusieron fortalecer el fondo de pensiones para los trabajadores del Estado y crear una aseguradora pública para administrar los recursos; sin embargo, los docentes calificaron la oferta como «insuficiente».
El sábado, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, emitió un comunicado argumentando que los maestros ya contaban con una propuesta sólida para avanzar y los invitó a liberar las calles:
“Hacemos un exhorto a concluir esta protesta y no afectar más las clases de niñas y niños que están próximos a concluir el ciclo escolar, y evitar también la afectación a trabajadores, visitantes y comerciantes del Centro Histórico”.
La respuesta del magisterio: la huelga sigue
Ante este llamado, la dirigencia de la CNTE se mostró firme. Marcelino Rodarte Hernández, líder de la sección 58 en Zacatecas, aclaró que el documento del Gobierno federal no ha sido recibido por los canales oficiales del sindicato, calificándolo de «mediático».
“La huelga sigue, estaremos en el plantón, y sigue creciendo; esta semana se suman contingentes”, afirmó Rodarte, detallando que la postura oficial se definirá tras la Asamblea Nacional Representativa.
Contexto de tensión: El Mundial 2026 y acusaciones de «provocación»
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acusó a un sector de la CNTE de buscar una «provocación» para forzar una respuesta represiva por parte del Estado, algo que descartó categóricamente desde su conferencia matutina en Veracruz.
La mandataria federal sugirió que la intensificación de las protestas —y los incidentes violentos registrados en días recientes— tiene un trasfondo político de confrontación, especialmente por la cercanía de un evento internacional clave: el partido inaugural del Mundial de Fútbol, programado para el 11 de junio en la capital.
Irónicamente, la atención internacional sobre la Ciudad de México se encuentra en su punto más alto; apenas a cinco días de la justa mundialista, la capital del país logró obtener un Récord Guinness al registrar «la ola más grande del mundo», en un contraste total con el clima de protesta que se vive en el primer cuadro de la ciudad.
Dejar una contestacion